domingo, 10 de agosto de 2008

Mis Cantantes Legendarios: Ettore Bastianini



Sin ningún tipo de duda, para mí fue mi primer ídolo (y lo sigue siendo), su historia es curiosa, pues por una grave enfermedad (cáncer de garganta…terrible para un cantante), falleció sin haber cumplido los 45 años, en 1967. Su carrera como barítono (empezó cantando de bajo en 1940,con apenas 18 años, hasta 1951), arrancó en 1952 con el Giorgio de La Travista (papel referencia a lo largo de su corta carrera) y finalizó en 1965. A pesar de esta “corta” carrera en el espacio tiempo, tenemos la gran suerte de tener infinidad de grabaciones , tanto de Studio como en live, que nos demuestran que fue si no el mas grande barítono, uno de los mas grandes.

Al ir conociendo su historia mas me impresionaba el personaje, al detectarle su cáncer (a finales de 1961), se sabe de la posibilidad de operarle, pero si se somete a la operación puede salvar la vida renunciando al canto, el realiza la siguiente reflexión: “para que debo vivir yo sin mi voz, sin poder dar nada a los demas…” y decide seguir adelante, durante 1963 se somete a fuertes sesiones de quimioterapia, durante 4 meses. Lo mas curioso es que nadie, tal vez sus mas allegados, (pero nunca, ni el público ni sus colegas) saben de su mal. Finalmente en 1965 cierra su carrera, hay un concierto en Tokio en el que su voz ya esta muy destrozada, pero el seguía adelante. Precisamente de ese mismo año (1965) existe una grabación de La Forza del destino, con Corelli, Tucci, en el Metropolitan (6/02/1965) bajo la batuta del maestro Nello Santi, en que a pesar de notarse la mella en su voz, esta impresionante al lado de su buen amigo Corelli.

Entre sus roles mas impresionantes, y que hoy en día (después de mas de 40 años de su muerte) están considerados de referencia, cabría destacar los roles verdianos: Germont (La Travista), Rigoletto (Rigoletto), Don Carlo di Vargas (La Forza del destino), Conte di Luna (Il Trovatore), Renato (Un Ballo in Maschera), Don Carlo (Ernani), Rodrigo (Don Carlo), Nabucco (Nabucco). De otros compositores destacar: Gerard (Andrea Chenier – Giordano), Bernabé (La Gioconda - Ponchielli), Figaro (Il Barbiere di Siviglia – Rossini), Tonio (I Pagliacci- Leoncavallo), Escamillo (Carmen – Bizet), Scarpia (Tosca – Puccini).

Personalmente, su Rodrigo de Don Carlo, su Rigoletto (existe una versión de Studio con Kraus, y en live solo una selección), su Germont (una versión con Callas en la Scala), el antes mencionado Don Carlo di Vargas en 1965, su Carlo Gerard en Chenier…todos ellos son papeles ineludibles para entender la ópera y sus personajes.

Estaba dotado de una voz de barítono sin igual, se le llamaba la voz de bronce y terciopelo, y hoy en día es difícil poder hablar de la cuerda de barítono y no sacar a colación su nombre, lo primero que me marco de el (lo recordare siempre), fue una versión de Studio de La Forza del Destino (de la Decca en 1958) junto a Del Monaco, Tebaldi y Siepi, simplemente es histórica, así como también una versión en video de la misma obra en 1958 en el San Carlo de Nápoles, junto a Tebaldi, Corelli que es una versión de referencía. Después me dedique a ir recopilando todo lo que podía de el, y que es mucho (por suerte para los aficionados), tiene muchas grabaciones y todos sus personajes están referenciados, tanto en Studio como en Live, tal vez (como he comentado) el mas pobre sería el Rigoletto.

El 25 de enero de 1967, su vida y lo que fue su voz se apagaba para siempre, pero nos dejaba el recuerdo imborrable de sus personajes, sus recreaciones, para que pudiéramos recordarlo una y otra vez. Prueba de su triunfo, es que 41 años después de su desaparición, seguimos hablando de el (y doy fe que dentro de 50 años mas, tambien se hablara) y seguimos oyéndole. Grandes barítonos ha habido muchos, Ettore Bastianini, solo uno.

1 comentario:

Tito dijo...

Concuerdo totalmente. Bastianini fue el más grande barítono de su época. Antes que él (cronológicamente hablando) sólo Ruffo y Bechi. Después de él, nadie que alcance su grandiosa dimensión. Su Conte di Luna es inolvidable. He comparado su "Il balen del suo sorriso" con el de muchos otros barítonos y ninguno se le acerca. ¡Qué grande fue Bastianini!Lástima que nos dejó tan joven. ¿Se imaginan lo que hubiese sido en la madurez de los 50 y con las modernas técnicas de grabación? Saludos desde el Perú.