


Encabezando el cast, estaban dos nombre que a pesar de ser desconocidos, han tenido algunas apariciones en los mejores escenarios del mundo, por un lado y encarnando a Mimí, Alexia Voulgaridou, que estuvo bastante irregular y que en ningún momento logro entrar en el enamorado y a la vez triste personaje, su voz poco agradable y con dificultades de emisión, siempre fue a remolque y en la preciosa aría del primer acto “Si mi chiamano Mimí” no logro emocionar al público ni conectar, lo que acabo con una ligera salva de aplausos de cortesía. El resto de la representación estuvo poco agaciada.
Como Rodolfo, el tenor italiano, Maximiliano Pisapia, con mas que deficiente linea de canto, y solo con coraje y fuerza en el registro agudo, estuvo (por desgracía para nosotros –el público-) a la altura de su compañera de reparto, presentaba diferentes colores de voz, según el registro usado.
Buena Musseta de la cantante española, Yolanda Auyanet, quién canto con picardía e inteligencia el bello papel. Marcello, encarnado por Adrian Eröd, estuvo bien, aún que en algunos momentos se le puede achacar la falta de volumen de voz. En el papel de Colline, Carlo Cigni, estuvo poco inspirado y su voz no acabo de encontrar el camino, flojo en su bella aria “Vecchia Zimarra”. Buen papel el de Enrico Marrucci como Schaunard, así como correctos el resto de secundarios.
Buena labor el del coro, Cor dels amics de s’ópera de Maò, (coro aficionado de la isla, por lo que su buena labor debe ser doblemente destacada).
La Orquestra Simfonica de les Illes Balears, estuvo bien musicalmente, bajo la batuta del joven director, Michael Güttler (quien como curiosidad destacar –no me había encontrado nunca- dirigía sentado en un taburete la gran parte de la ópera, el resultado fue bueno, pero a la vista queda muy extraño).
La dirección de escena, a cargo de Dieter Kaegi, correcta, solo apuntar que en el acto final, lo que para mí es algo imprescindible (la cama, donde la pobre Mimí muere) no estaba en el escenario, por lo que tuvo que expirar en un sillón (en el montaje del 2002, con misma escenografía si estaba la cama en cuestión), en fin, pobre Mimí ni un lecho para morir.
La función y a pesar de ser una Boheme, y piedra de toque, no convenció, no calento, ni emocionó (esto en Boheme es muy grave), se noto todo esto en la poca predisposición por parte del público a aplaudir, reseñar por ultimo que el Teatro, presentaba una gran entrada, faltando poco para el lleno. A esta ópera, le quedan 2 funciones, hoy viernes y el próximo domingo, pero un servidor, con la del miércoles ya ha tenido bastante.
Dir. d’escena: Dieter Kaegi.
Org.: Fundació Menorquina de l’Òpera - Col.: Fundació Teatre Principal de Maó
Alexia Voulgaridous (Mimí).
Massimiliano Pisapia (Rodolfo).
Adriano Eröd (Marcello).
Tengo previsto ir el miercoles, día del estreno, y espero poder hacer un breve comentario o impresión, el mismo miercoles o a más tardar el jueves.
Después de un Elisir en Mahón en el año 2002, junto a un amigo, y con Simón Orfila que estuvo como Dulcamara, con una notable actuación.
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Con Mariola Cantarero, despues de su Adina (en el Elisir d'Amore) en el Liceu en 2005, estuvo impresionante.
___________________________________________Con mi hermano, junto al tenor de moda, Juan Diego Florez, después de su Cenerentola de este año en el Liceu (18-enero-2008).
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Junto a otro grandísimo tenor (aún que por desgracía no tan "mediático") John Osborn, que nos deleitó en Junio pasado (18, 20 y 22) con un Arturo (I Puritani) excelente y de un nivel muy dificl de superar hoy en día. Me acompaña un buen amigo, y a Osborn su graciosa y simpatica hija.
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